30 de septiembre de 2025
En 2025, España ha dado un paso decisivo con la aprobación del anteproyecto de la nueva Ley Antitabaco. Su objetivo es modernizar y endurecer la regulación frente al tabaquismo y los productos relacionados, adaptándose a los nuevos patrones de consumo y protegiendo especialmente a los colectivos más vulnerables.
A continuación, explicamos qué introduce esta nueva normativa, en qué espacios se aplicará, qué productos se ven afectados, cuáles son las sanciones previstas y qué debe tenerse en cuenta legalmente.
La nueva Ley Antitabaco es una reforma del marco legal vigente (Ley 28/2005 y sus modificaciones) que tiene como propósito:
Reforzar la protección de la salud pública.
Adaptar la regulación a los productos más recientes (cigarrillos electrónicos, vaporizadores, productos calentados).
Ampliar los espacios libres de humo.
Prohibir el consumo y uso de estos productos por menores.
Limitar la publicidad, promoción y patrocinio.
Introducir sanciones más duras y obligación de señalización clara.
Terrazas de bares y restaurantes.
Piscinas colectivas e instalaciones deportivas.
Parques infantiles, centros educativos y centros sanitarios.
Estaciones de transporte, marquesinas y vehículos de trabajo con conductor.
Perímetro mínimo de 15 metros alrededor de accesos a centros sanitarios, educativos y parques infantiles.
Cigarrillos electrónicos, con o sin nicotina.
Bolsitas de nicotina para uso oral.
Hierbas para vaporizar o inhalar.
Dispositivos de tabaco calentado.
Prohibición de productos desechables de cigarrillos electrónicos.
Se prohíbe no solo la venta, sino también el consumo y uso de tabaco y productos relacionados por menores de edad.
El incumplimiento conllevará sanciones específicas.
Se restringe toda forma de publicidad, directa o indirecta, incluida la digital, redes sociales, eventos y patrocinio.
Obligatoriedad de señalización clara en espacios libres de humo.
Señalización visible en todos los lugares donde esté prohibido fumar o vapear.
Responsabilidad de los titulares de establecimientos públicos y privados para garantizar el cumplimiento.
Se actualizan tipos de infracción y cuantías máximas.
Se prevé un periodo transitorio de 12 meses para que fabricantes y vendedores adapten productos y agoten existencias.
Se aplicará en todo el territorio español, homogeneizando la normativa que hasta ahora variaba entre comunidades autónomas.
Actualmente se encuentra en fase de anteproyecto, pendiente de aprobación parlamentaria.
Contempla un periodo transitorio para que fabricantes, distribuidores y hostelería se adapten a la normativa.
Para empresas, hostelería, vendedores de productos relacionados con tabaco y particulares, estas son las principales consecuencias:
Revisar si los locales cumplen con la nueva delimitación de espacios libres de humo.
Adaptar señalización, contratos de venta y productos a las nuevas exigencias.
Evitar campañas publicitarias o promociones contrarias a la ley.
Riesgo de sanciones económicas en caso de incumplimiento.
Posibles litigios sobre interpretación de perímetros, definición de productos regulados o sanciones impuestas.
Aunque la ley supone un avance, también ha recibido críticas:
No incluye el empaquetado neutro para todos los productos de tabaco, como reclamaban expertos en salud.
Se cuestiona el impacto económico sobre la hostelería y los fabricantes de dispositivos electrónicos.
Existen dudas sobre la capacidad de control en canales de venta online y redes sociales.
La nueva Ley Antitabaco en España representa un paso importante en la lucha contra el tabaquismo y la protección de la salud pública. Con la ampliación de espacios libres de humo, la regulación de productos novedosos y mayores restricciones a la publicidad, busca reducir el consumo especialmente entre los más jóvenes.
No obstante, al estar aún en trámite, es fundamental seguir su desarrollo y que empresas y particulares conozcan sus obligaciones para evitar sanciones.