Herencia internacional: qué ley se aplica si un familiar fallece viviendo en otro país
29 de abril de 2026
Cada vez es más habitual encontrarse con herencias internacionales.
Un padre que se jubiló en otro país.
Un familiar que emigró hace años.
Una persona española con una vivienda en Francia, una cuenta bancaria en Alemania o bienes repartidos entre varios Estados.
Cuando una herencia tiene un elemento internacional, muchas familias cometen el mismo error: pensar que lo primero es repartir los bienes.
Pero no es así.
La primera pregunta importante es otra:
¿Qué ley se aplica a la herencia?
Y la respuesta puede cambiarlo todo.
Porque no todas las leyes sucesorias son iguales. No todos los países regulan igual quién hereda, cuánto corresponde a cada heredero o qué derechos tienen los hijos, el cónyuge viudo o la pareja del fallecido.
En este artículo te explicamos, de forma clara, qué ley se aplica a una herencia internacional, qué ocurre si el fallecido vivía en otro país, qué es la professio iuris, cómo funciona el Certificado Sucesorio Europeo y por qué conviene consultar antes de aceptar una herencia con bienes o residencia en el extranjero.
¿Qué es una herencia internacional?
Una herencia internacional es aquella en la que existe algún elemento conectado con más de un país.
Por ejemplo:
- El fallecido era español, pero vivía en Alemania.
- El fallecido residía en Francia, pero tenía bienes en España.
- Los herederos viven en distintos países.
- Hay cuentas bancarias, inmuebles o inversiones en varios Estados.
- El testamento se otorgó en un país distinto al de residencia.
- El fallecido tenía doble nacionalidad.
- El causante vivía fuera de la Unión Europea.
En estos casos, no basta con acudir directamente a las normas españolas de herencia.
Antes hay que determinar qué ley rige la sucesión.
Esta cuestión es esencial porque la ley aplicable determinará aspectos tan importantes como:
- quiénes son los herederos;
- si existe o no legítima;
- qué derechos tiene el cónyuge viudo;
- si un testamento es válido;
- cómo se reparte la herencia;
- quién puede administrar los bienes;
- qué documentación será necesaria.
Por eso, en una herencia internacional, el primer paso no es repartir.
El primer paso es analizar jurídicamente el caso.
La regla general en Europa: manda la residencia habitual del fallecido
Desde el año 2015, en los Estados miembros de la Unión Europea vinculados por el Reglamento Europeo de Sucesiones 650/2012, la regla general es que la ley aplicable a la sucesión es la del país donde el fallecido tenía su residencia habitual en el momento del fallecimiento. El Reglamento regula los aspectos civiles de las sucesiones mortis causa, aunque excluye, entre otras materias, las cuestiones fiscales.
Esto significa que no siempre se aplica la ley de la nacionalidad del fallecido.
Por ejemplo:
Si una persona española vivía de forma habitual en Alemania cuando falleció, su herencia puede quedar sometida a la ley alemana.
Y ello aunque:
- el fallecido fuera español;
- los hijos sean españoles;
- parte de los bienes estén en España;
- la familia espere que se aplique el Derecho español.
La clave no es únicamente la nacionalidad.
La clave es dónde tenía el fallecido su residencia habitual al morir.
¿Qué se entiende por residencia habitual?
La residencia habitual no siempre coincide con el domicilio formal o con el lugar donde una persona está empadronada.
Para valorar la residencia habitual se tienen en cuenta las circunstancias reales de la vida del fallecido.
Por ejemplo:
- dónde vivía de forma estable;
- dónde tenía su centro de vida;
- cuánto tiempo llevaba residiendo en ese país;
- dónde tenía su vivienda principal;
- dónde recibía asistencia médica;
- dónde tenía relaciones personales, familiares o económicas;
- si su estancia era temporal o permanente.
Este análisis puede ser especialmente delicado cuando una persona tenía vínculos con varios países.
Por ejemplo, una persona española que pasaba temporadas en España, pero vivía la mayor parte del año en Francia, puede generar dudas sobre cuál era su verdadera residencia habitual.
Y esa duda puede tener consecuencias muy importantes en la herencia.
La excepción: el fallecido pudo elegir la ley de su nacionalidad
El Reglamento Europeo de Sucesiones permite que una persona elija, en vida, que su herencia se rija por la ley de su nacionalidad.
Esta elección se conoce como professio iuris.
En la práctica, significa que una persona puede dejar previsto en su testamento que, aunque viva en otro país, quiere que su sucesión se rija por la ley de su nacionalidad.
Por ejemplo:
Un español que vive en Italia puede otorgar testamento y establecer que su herencia se rija por la ley española.
Si lo hace correctamente, esa elección puede evitar muchos conflictos posteriores.
Pero si no lo hace, se aplicará la regla general: la ley de la residencia habitual.
Por eso es tan importante revisar el testamento antes de asumir qué ley se aplica.
En una herencia internacional no basta con preguntar: “¿Hay testamento?”.
También hay que preguntar: ¿qué dice el testamento sobre la ley aplicable?
¿Se aplica una ley distinta a cada bien?
Una de las ideas más importantes del Reglamento Europeo de Sucesiones es el principio de unidad de la sucesión.
Esto significa que, como regla general, una sola ley regula toda la herencia.
No se aplica una ley para cada bien.
Por ejemplo, si una persona fallecida vivía en Alemania y tenía:
- una vivienda en Madrid;
- una cuenta bancaria en Berlín;
- acciones en Francia;
- un vehículo en España;
no se aplica automáticamente una ley española para la vivienda de Madrid y una ley alemana para la cuenta bancaria.
La herencia se analiza bajo una misma ley sucesoria.
Esta regla evita que una misma herencia quede dividida en varios regímenes jurídicos contradictorios, aunque en la práctica pueden seguir existiendo trámites notariales, registrales o fiscales en distintos países.
Ojo: la fiscalidad no funciona igual que la ley sucesoria
Este punto es muy importante.
Una cosa es la ley civil que regula quién hereda y cómo se reparte la herencia.
Otra distinta son los impuestos.
El Reglamento Europeo de Sucesiones no regula la fiscalidad de la herencia. Las cuestiones fiscales quedan fuera de su ámbito.
Esto significa que una herencia puede regirse civilmente por la ley de un país, pero generar obligaciones fiscales en otro.
Por ejemplo:
- puede haber que liquidar el Impuesto sobre Sucesiones en España;
- pueden existir obligaciones fiscales en el país donde residía el fallecido;
- puede haber bienes sujetos a tributación en el Estado donde se encuentran;
- pueden aplicarse convenios internacionales o normas internas de cada país.
Por eso, en las herencias internacionales es conveniente contar con asesoramiento jurídico y fiscal coordinado.
En Piñero Robledillo Abogados, al contar con un enfoque jurídico y fiscal, podemos analizar no solo quién tiene derecho a heredar, sino también las consecuencias económicas de aceptar o adjudicarse determinados bienes.
¿Qué ocurre si el fallecido vivía fuera de la Unión Europea?
Cuando el fallecido vivía fuera de la Unión Europea, la situación puede ser más compleja.
Hay que distinguir varios escenarios.
Si la herencia se tramita ante autoridades de un Estado miembro de la Unión Europea vinculado por el Reglamento, el Reglamento puede seguir siendo relevante para determinar la ley aplicable.
Pero si intervienen países no sujetos al Reglamento, como Reino Unido, Estados Unidos, Argentina u otros Estados, habrá que analizar también sus propias normas de derecho internacional privado.
En España, el artículo 9.8 del Código Civil establece que la sucesión por causa de muerte se rige por la ley nacional del causante en el momento del fallecimiento, con independencia de la naturaleza de los bienes y del país donde se encuentren.
Esto puede generar situaciones complejas.
Por ejemplo:
- un español fallece residiendo en Argentina;
- un británico fallece con vivienda en Alicante;
- una persona con doble nacionalidad deja bienes en España y en otro país;
- existen testamentos otorgados en Estados diferentes.
En estos casos, no conviene aplicar reglas generales sin estudiar el expediente completo.
Hay que revisar:
- nacionalidad o nacionalidades del fallecido;
- país de residencia habitual;
- lugar donde están los bienes;
- existencia de testamento;
- posible elección de ley;
- convenios internacionales aplicables;
- normas internas de cada Estado implicado.
El gran problema: las legítimas no son iguales en todos los países
Uno de los puntos que más sorprende a las familias es el tema de las legítimas.
En España, determinados herederos forzosos tienen derecho a una parte de la herencia. En términos generales, los hijos y descendientes tienen una protección legal que limita la libertad del testador.
Pero no todos los países regulan la legítima de la misma manera.
En algunos Estados, la protección de los hijos es menor.
En otros, el testador tiene más libertad para dejar sus bienes a quien quiera.
Y en algunos casos, los herederos pueden recibir mucho menos de lo que esperaban.
Esto puede generar situaciones muy duras.
Imaginemos el siguiente caso:
Un padre español se marcha a vivir a otro país europeo. Allí otorga testamento dejando la mayor parte de sus bienes a una nueva pareja. Sus hijos piensan que, por ser españoles, tienen derecho automático a la legítima española.
Pero si la ley aplicable a la sucesión no es la española, el resultado puede ser muy distinto.
Por eso, antes de impugnar un testamento o reclamar una legítima, hay que saber qué ley se aplica realmente.
¿Puede un heredero español quedarse sin legítima?
Depende.
Si se aplica la ley española, habrá que respetar las legítimas previstas en nuestro Derecho.
Pero si se aplica una ley extranjera que no reconoce la misma protección, el heredero puede tener menos derechos de los que tendría en España.
Esto no significa necesariamente que el testamento sea ilegal.
Significa que la herencia se rige por otra ley.
Por eso, cuando hay un familiar fallecido en otro país, no conviene dar por hecho que se aplican automáticamente las normas españolas.
Este es uno de los errores más frecuentes en las herencias internacionales.
El Certificado Sucesorio Europeo: qué es y para qué sirve
El Certificado Sucesorio Europeo es un documento creado por el Reglamento Europeo de Sucesiones para facilitar la tramitación de herencias con elementos internacionales dentro de la Unión Europea.
Sirve para acreditar, en otros Estados miembros, cuestiones como:
- quiénes son los herederos;
- qué derechos corresponden a cada heredero;
- quién es legatario;
- quién administra la herencia;
- qué facultades tiene el ejecutor testamentario o administrador.
El Reglamento crea este certificado para que pueda utilizarse en otro Estado miembro, aunque su uso no es obligatorio.
En España, pueden expedirlo notarios y jueces, según el caso.
Su utilidad práctica es muy importante.
Por ejemplo, si una persona fallece dejando bienes en varios países de la Unión Europea, el Certificado Sucesorio Europeo puede ayudar a evitar trámites duplicados y facilitar que las autoridades, bancos o registros de otros Estados reconozcan la condición de heredero.
¿Cuándo conviene solicitar el Certificado Sucesorio Europeo?
Puede ser recomendable cuando:
- hay bienes en varios países de la Unión Europea;
- existe una cuenta bancaria en otro Estado miembro;
- hay inmuebles fuera de España;
- los herederos viven en distintos países;
- se necesita acreditar la condición de heredero ante autoridades extranjeras;
- hay que inscribir bienes en registros de otro país;
- existe un testamento con efectos internacionales.
No obstante, no siempre será necesario.
La conveniencia de solicitarlo dependerá de los bienes existentes, del país donde se encuentren y de los trámites que haya que realizar.
Qué hacer si tu familiar vivía en otro país y ha fallecido
Si estás ante una herencia internacional, es importante actuar con orden.
Estos son los pasos iniciales más recomendables.
1. Localizar el testamento
Lo primero es comprobar si el fallecido otorgó testamento.
Y no solo en España.
Puede haber testamento:
- en el país de residencia;
- en España;
- ante notario extranjero;
- ante autoridad consular;
- en varios países.
También es importante revisar si en el testamento se eligió expresamente una ley aplicable.
Esta elección puede cambiar por completo el análisis de la herencia.
2. Determinar la residencia habitual del fallecido
Después hay que identificar dónde tenía el fallecido su residencia habitual en el momento de morir.
No basta con saber dónde estaba empadronado o qué nacionalidad tenía.
Hay que estudiar su vida real.
Este punto puede ser decisivo para saber si se aplica la ley española o una ley extranjera.
3. Identificar todos los bienes
Es necesario elaborar un inventario completo.
Hay que saber:
- qué bienes existen;
- dónde están;
- si hay inmuebles;
- si hay cuentas bancarias;
- si existen seguros de vida;
- si hay deudas;
- si hay bienes gananciales o privativos;
- si hay sociedades, participaciones o inversiones.
En herencias internacionales, aceptar sin conocer el patrimonio completo puede ser un riesgo.
4. Analizar las deudas
Antes de aceptar una herencia, hay que saber si existen deudas.
Esto es todavía más importante cuando hay bienes en varios países.
Puede haber:
- préstamos;
- hipotecas;
- deudas fiscales;
- gastos pendientes;
- reclamaciones;
- cargas sobre inmuebles;
- obligaciones en el país de residencia del fallecido.
Aceptar una herencia sin estudiar las deudas puede salir caro.
5. Consultar antes de aceptar
Este es el paso más importante.
Antes de firmar, aceptar, renunciar o adjudicar bienes, conviene consultar con un abogado especializado en herencias.
Una decisión tomada al principio puede condicionar todo el procedimiento.
Errores frecuentes en una herencia internacional
En nuestro despacho vemos que muchas familias actúan con buena fe, pero con información incompleta.
Estos son algunos errores habituales.
Pensar que siempre se aplica la ley española
No siempre.
Aunque el fallecido fuera español, si vivía habitualmente en otro país, puede aplicarse otra ley.
Repartir la herencia sin analizar la ley aplicable
Antes de repartir, hay que saber qué norma rige la sucesión.
Si se aplica una ley extranjera, los derechos de los herederos pueden ser distintos.
No revisar el testamento completo
No basta con saber que existe testamento.
Hay que revisar:
- dónde se otorgó;
- ante qué autoridad;
- si es válido;
- si contiene elección de ley;
- si existen otros testamentos posteriores.
Olvidar las legítimas
Las legítimas no funcionan igual en todos los países.
Este punto puede cambiar radicalmente las expectativas de los herederos.
Aceptar la herencia sin conocer las deudas
En una herencia internacional puede haber obligaciones en más de un país.
Aceptar sin información suficiente puede generar problemas económicos.
No coordinar la parte fiscal
La fiscalidad puede ser distinta de la ley civil aplicable.
Puede haber que presentar impuestos en España y, además, cumplir obligaciones en el extranjero.
Ejemplo práctico: padre español que vivía en Alemania
Imaginemos este caso.
Un padre español se marcha a vivir a Alemania durante sus últimos años de vida. Allí tiene su vivienda habitual, recibe asistencia médica y desarrolla su vida diaria.
Cuando fallece, sus hijos, residentes en España, creen que la herencia se rige automáticamente por la ley española.
Pero no necesariamente.
Si no otorgó testamento eligiendo la ley española, la ley aplicable puede ser la alemana, por ser Alemania el país de su residencia habitual en el momento del fallecimiento.
Esto puede afectar a:
- los derechos de los hijos;
- la posición del cónyuge o pareja;
- la forma de repartir la herencia;
- la existencia o alcance de legítimas;
- la documentación necesaria;
- los trámites bancarios o registrales.
Por eso, en una herencia internacional, el análisis previo es imprescindible.
Herencias internacionales en Alicante: cuándo podemos ayudarte
En Piñero Robledillo Abogados, en Alicante, asesoramos a familias que necesitan tramitar herencias con elementos internacionales.
Podemos ayudarte si:
- tu familiar falleció viviendo en otro país;
- hay bienes en España y en el extranjero;
- eres heredero y no sabes qué ley se aplica;
- necesitas revisar un testamento internacional;
- quieres saber si tienes derecho a legítima;
- hay conflicto entre herederos;
- necesitas aceptar o renunciar a una herencia;
- hay inmuebles en Alicante pertenecientes a una persona fallecida en otro país;
- necesitas coordinar la parte jurídica y fiscal de la sucesión.
Cada herencia internacional debe estudiarse de forma individual.
No basta con aplicar una plantilla.
No basta con traducir documentos.
No basta con acudir al notario sin saber qué ley rige la sucesión.
La estrategia debe definirse desde el principio.
Preguntas frecuentes sobre herencias internacionales
¿Qué ley se aplica si un español fallece viviendo en otro país?
Depende del país y del caso concreto. En el ámbito del Reglamento Europeo de Sucesiones, la regla general es la ley de la residencia habitual del fallecido en el momento de la muerte, salvo que hubiera elegido válidamente la ley de su nacionalidad.
¿Se aplica siempre la ley española si el fallecido era español?
No. La nacionalidad no siempre determina la ley aplicable. Si el fallecido vivía habitualmente en otro país, puede aplicarse la ley de ese país.
¿Puede el fallecido elegir la ley española en su testamento?
Sí, si tiene nacionalidad española. El Reglamento Europeo de Sucesiones permite elegir la ley de la nacionalidad como ley aplicable a la sucesión.
¿Qué pasa si hay bienes en varios países?
Como regla general, una sola ley regula la herencia. Sin embargo, puede haber trámites notariales, registrales o fiscales en distintos Estados.
¿Las legítimas españolas se respetan siempre?
No necesariamente. Si se aplica una ley extranjera, habrá que analizar qué derechos reconoce esa ley a los herederos.
¿Qué es el Certificado Sucesorio Europeo?
Es un documento que permite acreditar la condición de heredero, legatario, administrador o ejecutor testamentario en otros Estados miembros de la Unión Europea.
¿Es obligatorio solicitar el Certificado Sucesorio Europeo?
No. El Reglamento prevé que su uso no es obligatorio, aunque puede ser muy útil cuando hay bienes o trámites en varios países de la Unión Europea.
¿Tengo que pagar impuestos en España si la herencia se rige por una ley extranjera?
Puede ocurrir. La ley civil aplicable a la herencia y la fiscalidad no siempre coinciden. Es necesario analizar el caso concreto.
Conclusión: antes de aceptar una herencia internacional, asesórate
Las herencias internacionales son mucho más complejas de lo que parecen.
No basta con saber quiénes son los familiares.
No basta con localizar los bienes.
No basta con encontrar el testamento.
La primera cuestión es determinar qué ley se aplica a la herencia.
Y esa respuesta puede cambiar quién hereda, cuánto hereda y qué derechos tiene cada persona.
Si tu familiar vivía en otro país, tenía bienes fuera de España o existe cualquier elemento internacional en la herencia, no aceptes ni firmes nada sin asesoramiento previo.
En Piñero Robledillo Abogados, podemos ayudarte a estudiar tu caso, revisar la documentación y definir la mejor estrategia jurídica y fiscal.
¿Estás gestionando una herencia internacional?
Contacta con nuestro despacho en Alicante y te ayudaremos a dar el siguiente paso con seguridad.